Buenas noches, o días, o tardes... nunka se sabe.
Aki estoy, he regresado a nuestro maravilloso país donde reina la paz y la dulzura de la tarta de keso, para hablar, o mas bien escribir, porque últimamente hemos dejado algo abandonado a nuestro pueblo, y esque debeis disculparme, puesto que yo no acostumbro a tener subditos, o pueblo, o lo que sea que seais vosotros, nuestro lectores, jajaja, a veces me siento como si estuviese escribiendo un artículo en una revista, y tuviese que complaceros, y en parte es asi, kizás todos esperais que hable sobre algo interesante, pero esque no me sale... o que cuente un cuento de esos que me gustan a mi, de princesitas enamorados de apuestos caballeros que luchan con un enorme dragon para ganarse el respeto de un pueblo que idolatra a sus reyes (vale kizas podreis encontrar cierta similitud con "la bella durmiente" jajaja.
Akabo de encontrar un buen tema... hablemos de los cuentos... si, de esos cuentos donde la protagonista siempre era una pobre princesita que sufria a manos de una malvada bruja, ya fuese su madre, su tia, su madrastra o... siiiii una de sus madrinas en el bautizo... esas princesas que acaban siendo salvadas a manos, mejor dicho a labios de un apuesto principe, y esque todas, y digo todas, para salvarse de su maleficio habían de ser besadas por el principe, pero no cualkier beso, si no uno de amor, el 1º de amor verdadero. ¿kién se creía esas cosas?, pues os voy a ser sincera, yo me las creía, yo me pase 10 años de mi vida deseando tener 15 y que un apuesto principe me salvase de una enredadera gigante dandome un beso, mi primer beso de amor... cuando cumpli los 10 años me di cuenta de que los principes solo existían en los cuentos, pero, mi inocente imaginación seguía anhelando a un muchacho gentil que me salvase de un peligro peor que una enredadera gigante, kizás un yonki borracho... vete tu a saber... pero yo era feliz, pensando que eso tal vez pasaría, ahora, 11 años despues se que nunka pasó, o kizás si... tal vez akel día un apuesto principe me salvo de mi tortuosa imaginación para traerme de vuelta al mundo real, y el resto de los apuestos principes que han ido pasando a lo largo de mi vida me salvaron también de otros peligros (no tan fisikos como una enredadera gigante) y me enseñaron otras cosas.
Ahora, despues de tantos cuentos de princesas, me dí cuenta de que, los cuentos existen en la realidad, si tu kieres vivir en ellos, también puedes vivir en pesadillas, porque no? pero yo prefiero vivir en esos cuentos, donde en vez de dragones malvados que te raptan tienes exámenes horribles que aprobar, y te recluyen de la misma manera, y tienes primeros besos de amor verdadero cada vez que conoces a alguien que te llega al corazón.
¿por qué vivir en un sólo cuento que es la vida? hagamos de la vida la historia interminable... donde vuelvan a surgir una princesa en cada muchacha, apuesto principes en los bares y por supuesto madrastras malvadas en... los profesores? el jefe? tus padres cuando te kastigan? Veamos un genio maravillosos en cada anhelo que tenemos...
Pero... siempre llega el fin, hasta en el cuento más bonito, con finales tristes, o felices, eso ya... dejemoslo en manos de... "la tarta de keso" o mejor, dejemoslo en las manos de todos...
uis, que bonito me ha kedao, verdad? seamos Niños otra vez
PD: "Y fueron felices,
comieron perdices
y a nosotros nos dieron
con el plato en las narices"